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Curva de carga escalonada que sube dentro de un procedimiento publicado y continúa punteada por encima de su umbral de aplicabilidad
Insights · Energía y decisiones de sitio

Costos eléctricos en Paraguay
— lo que la tarifa no le dice

La energía barata es real. Tres cosas que esa historia deja afuera son las que deciden si el proyecto se construye, y cuándo.

Insight #3 19 de agosto de 2026 6 min de lectura

Casi todas las conversaciones sobre invertir en Paraguay empiezan del mismo modo: energía hidroeléctrica abundante, de las tarifas industriales más bajas de la región, un país que exporta mucha más electricidad de la que consume.

Todo eso es correcto. Y también es donde la mayoría de los análisis se detiene.

Las tres cosas que vienen después son las que deciden si un proyecto intensivo en capital se construye, y con qué calendario. No son argumentos contra Paraguay. Son variables que un comité de inversión debería incorporar a la debida diligencia, la secuencia de decisiones y la asignación de riesgos antes de firmar.

La tarifa deja afuera tres preguntas distintas: en qué se convierte el costo en la moneda de reporte, si la potencia requerida puede llegar al predio a tiempo, y cómo se establecen realmente las condiciones comerciales. Lo que sigue explica qué le hace cada uno de esos huecos al cronograma del proyecto y a la decisión de sitio.

Uno

La tarifa se cotiza en guaraníes. Su modelo, no.

La tarifa eléctrica paraguaya se publica en guaraníes por kilovatio-hora. Su comité de inversión piensa en dólares. Esa diferencia no es menor.

El pliego tarifario puede permanecer sin cambios durante dos años mientras su equivalente en dólares varía de forma relevante, en cualquier dirección, solo porque cambió el tipo de cambio. No se anuncia ninguna modificación tarifaria porque no la hubo: lo que se movió fue su equivalente en dólares.

La consecuencia práctica es que un valor en dólares por megavatio-hora citado de un informe es una foto del tipo de cambio en una fecha determinada, no una propiedad fija del país. Si está modelando veinte años de compra de energía, la moneda de denominación debe formar parte de su análisis de sensibilidad, junto con la tarifa.

Al 19 de agosto de 2026, la serie Mercado Fluctuante con Clientes No Financieros del Banco Central del Paraguay cerró en 6.018,60 de compra y 6.024,03 de venta. Esa es la serie que corresponde citar en un modelo; verifíquela para la fecha que use el suyo.

Dos

El cuello no es la generación. Es la transmisión.

El excedente es real: Paraguay consume una fracción de lo que produce y exporta el resto. De ahí, una persona razonable concluye que hay energía disponible.

Generar y entregar son preguntas distintas. La capacidad que le importa a un proyecto es la que puede llegar a su predio, a su nivel de tensión, con la redundancia que su operación exige. Eso es una cuestión de transmisión y de subestación, y es allí donde aparecen las restricciones del sistema: lo suficiente como para que el país haya tenido eventos de suministro pese al excedente.

Entonces el dato que define el cronograma no es la capacidad instalada de una subestación cercana. Es la potencia firme que efectivamente puede asignarse a un privado en ese nodo, y el tiempo que toma disponerla. Ese intervalo es el time to power del proyecto, y puede correr una fecha de inversión.

La disponibilidad es apenas la mitad de la pregunta de red. La otra mitad es qué obras de conexión se exigen, quién las financia y quién queda como propietario, y qué redundancia entrega realmente la configuración aprobada. Esas respuestas pueden mover un presupuesto de capital tanto como la tarifa.

Tres

Para una gran carga, la tarifa no es un número. Es un contrato.

Por debajo de cierto tamaño, usted consulta su tarifa. Por encima, la negocia.

El régimen paraguayo de gran consumo intensivo —la categoría en la que cae un data center, una planta industrial grande o una carga similar— funciona por contrato especial con la prestadora. El pliego publicado crea la categoría y después remite al contrato. Lo que significa que la respuesta a «cuánto me va a costar la energía» no es algo que se consulte. Es algo que se establece, con condiciones, plazos y una vigencia atada.

La implicancia es operativa: la prestadora y el equipo comercial del proyecto tienen que entrar a la debida diligencia antes de lo que entrarían con una tarifa publicada y estándar.

El reloj que nadie menciona

El procedimiento publicado tiene un techo

Existe un procedimiento administrativo publicado para conectar una gran carga — el PCO-19 de la ANDE, para demanda superior a 41,58 kW —, con pasos y plazos de respuesta definidos. Hay dos disposiciones que afectan de manera relevante la secuencia del proyecto.

La primera es que contiene plazos de caducidad. Un expediente al que no se le da curso dentro de una ventana definida se da de baja, y el proceso vuelve a empezar. Eso hace que la secuencia de sus decisiones importe tanto como las decisiones: presentar temprano, solo para tener el dato, puede significar presentar dos veces.

La segunda tiene mayores consecuencias. El procedimiento publicado tiene un umbral superior de aplicabilidad. Por encima, el procedimiento tal como está escrito no aplica, y al 19 de agosto de 2026 no encontramos un calendario equivalente publicado para proyectos por encima de ese umbral. Para un proyecto de decenas o centenas de megavatios, no hay un plazo que se pueda consultar.

Para una gran carga en Paraguay, el time-to-power no se consulta. Se construye.

Sobre las fechas

El marco se está moviendo, y eso importa más que de costumbre

Durante 2026 el marco que gobierna la inversión intensiva en energía en Paraguay cambió varias veces: se introdujeron y se derogaron regímenes dentro del mismo año. Los decretos de las llamadas industrias convergentes — una categoría que incluía expresamente centros de datos, inteligencia artificial y computación de alto rendimiento — se dictaron en enero de 2026 y fueron derogados el 9 de junio de 2026.

La consecuencia para un inversor extranjero es concreta: toda afirmación sobre tarifa, régimen o incentivo tiene que llevar la fecha en que fue cierta. Un análisis bien escrito publicado hace dieciocho meses puede describir algo que ya no existe, y no advierte que perdió vigencia.

Qué cambia esto

Evalúe el predio antes de comprarlo

La mayoría de los procesos de selección de sitio siguen el mismo orden: primero se consigue la tierra, después se revisa la energía. En Paraguay, para un uso intensivo en energía, ese orden resulta costoso.

Los tres filtros que deciden un predio —potencia firme, agua y refrigeración, fibra redundante— pueden someterse a una evaluación preliminar de gabinete, muchas veces suficiente para descartar candidatos débiles antes de comprometer una campaña de campo o firmar una opción de compra. Después la inundabilidad y la capacidad portante recortan todavía más la superficie útil.

Evaluar primero no es prudencia. Es la etapa más barata en la que todavía se puede descartar un predio débil, antes de que se acumulen los costos de compra y de campo.

Alcance

Dónde termina nuestro alcance y dónde comienza el del desarrollador

El reparto de responsabilidades debería quedar claro desde el inicio.

  • Evaluamos el sitio y desarrollamos la ingeniería civil y de sitio: relevamiento y modelo del terreno, hidrología e inundabilidad, movimiento de suelos y plataformas, accesos de transporte pesado, área neta aprovechable, y el caso técnico y su hoja de ruta ante las instituciones.
  • Coordinamos lo que deben firmar especialistas: campañas geotécnicas, ingeniería eléctrica de alta tensión, diseño de refrigeración, evaluación de impacto ambiental.
  • Y hay una tercera categoría que no es de ningún ingeniero. La negociación comercial de potencia y tarifa es del desarrollador. Los requisitos aplicables de la prestadora determinan qué figura del proyecto debe presentar y firmar la solicitud formal. Nosotros preparamos el caso técnico que la sostiene.
Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarnos

¿La energía eléctrica es realmente barata en Paraguay?

Sí, y el excedente es real. Para un modelo de inversión, dos precisiones cambian cómo debe usarse esa cifra. La tarifa está denominada en guaraníes, así que su equivalente en dólares se mueve con el tipo de cambio aunque el pliego quede sin cambios. Y para las grandes cargas intensivas la cifra aplicable no es pública: se establece mediante un contrato especial con la prestadora. Todo valor en dólares por megavatio-hora citado de un informe debe tratarse como una lectura en una fecha, dejando registro de qué serie cambiaria se usó.

¿Qué decide si un predio en Paraguay sirve para un proyecto intensivo en energía?

Tres filtros, y ninguno es el tamaño del predio. La potencia firme que efectivamente puede asignarse a un privado en ese nodo, y el tiempo que toma disponerla. La disponibilidad de agua, la estrategia de refrigeración que habilita y el costo que de ahí resulta. Y la fibra redundante por rutas físicamente diversas. Después la inundabilidad y la capacidad portante recortan la superficie útil. Los tres admiten una evaluación preliminar de gabinete, muchas veces suficiente para descartar candidatos débiles antes de comprometer trabajo de campo.

¿Quién paga las obras de conexión y quién queda como propietario?

Es la pregunta que más veces falta en un modelo temprano, y puede mover un presupuesto de capital tanto como la tarifa. Conectar una gran carga suele exigir obras sobre la red —una bahía, un tramo de línea, la ampliación de una subestación— y por cada una hay que establecer tres cosas: qué obras exige la prestadora, quién las financia y ejecuta, y quién queda como propietario y operador después. La redundancia que entrega realmente la configuración aprobada es una cuarta. Ninguna admite respuesta genérica: dependen del punto de conexión y del perfil de carga.

¿Cómo debería un comité de inversión ordenar el trabajo inicial?

Evaluar antes de comprometer. Los tres filtros que pueden descartar un predio —potencia firme y su plazo, agua y refrigeración, fibra redundante— son las verificaciones más baratas de la secuencia: la etapa en la que todavía se puede descartar un predio débil antes de que se acumulen los costos de compra y de campo. La compra de tierra y las campañas de campo vienen después, no antes. Y como el marco estuvo en revisión activa durante 2026, con regímenes introducidos y derogados dentro del mismo año, todo insumo que entre al modelo debería dejar registro de la fecha en que fue verificado. Este artículo refleja la situación al 19 de agosto de 2026.

¿Está evaluando un predio en Paraguay?

Cuéntenos qué está evaluando —sitio, potencia, agua o permisos— y podemos identificar qué hay que verificar, quién debe verificarlo y qué dependencias van a gobernar el cronograma.